betrta soy yo katia lara milton benitez

Berta soy yo: el compromiso de Berta Cáceres

Horas antes de su muerte, la luchadora social Berta Cáceres nos anotó los nombres de los intereses corruptos que conspiraron para matarla. Usando esa clave, el documental arma el rompecabezas para ayudar a Berta a resolver su asesinato.

Berta soy yo: una película de Katia Lara

Katia recuerda haber pasado el día antes de la muerte de la activista en una asamblea de logística en Tegucigalpa para regular la próxima grabación, estableciendo contactos para ingreso y una visita a la casa de Berta.

Horas después recibió una llamada a eso de las 4:30 a.m., notificándole que Berta había sido asesinada.

«Fue fuertísimo por la proximidad que tenía en ese instante con ella», dice la productora, quien reconoce que no lo asimiló en ese momento.

Recuerda que la primera cosa que hizo fue conseguir una cámara, puesto que en ese momento no tenía su equipo con ella.

Comenzó a hacer llamadas y partió a la morgue, documentando con fotografías y videos lo que en ese momento ocurría.

«Desde ese momento no paré. Como ya teníamos un plan de grabar una escena con ella (Berta) y con Miriam».

La intención de la escena era grabar un guancasco, tradición lenca que podría traducirse como encuentro entre pueblos, en un caso así, un encuentro en el río entre los pueblos garífuna y lenca.

La cineasta continuó trabajando. Vivió el duelo a su forma, grabó el velatorio y el entierro a manera de memoria histórica.

Pasó un mes sin dejar de grabar hasta culminar su primer proyecto, el cortometraje Berta vive.

«Después de eso ya pude llorar», cuenta Lara.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.